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TEMA: J.P Sartre

J.P Sartre 1 semana 3 días antes #18239

  • Cris
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Hola. Me ha costado encontrarlo. Creí que lo había soñado. Era demasiado temprano esta mañana. Era de noche. Aun cabía esa posibilidad “nunca lo leíste, lo has inventado”, pero sí, lo había leído.
"Así, la nada es este agujero de ser, esta caída del en-sí hacia el sí por el que se constituye el para-sí. Pero esta nada no puede “ser sida” más que si su existencia es prestada y correlativa de un acto nihilizador del ser. Este acto perpetuo por el cual el en-sí se degrada en presencia ante sí, será denominado acto ontológico. La nada es el cuestionamiento del ser por el ser, es decir, justamente la conciencia o para-sí." ("El ser y la nada" J.P. Sartre)

Os reconozco que casi acabando el grado no alcanzo a comprender esto de “lo ontológico”. Pero voy a jugar, a ver... ¿Y si pongo, donde dice “ser”/”existir” y donde dice “en-sí”/objetos de la realidad y ahí donde “para-sí/”conciencia”? Veamos: la nada es este agujero del existir, está caída de los objetos/realidades hacia su existencia por la que se constituye la conciencia. Pero esta conciencia no puede ser existente más que si su existencia es prestada y correlativa al acto nihilizador del existir. Este acto perpetuo por el que las cosas/objetos/realidades se degradan en presencia de la conciencia de ello, será denominado acto ontológico. La nada es el cuestionamiento de la existencia por la existencia, es decir, justamente la conciencia o conciencia.
No me queda tan bien como a Jean Paul pero es posible que no me haya fumado lo mismo. ¿De qué hablan cuando dicen “ser”? Vengo de “gozar” literalmente con Merleau-Ponty y me encuentro con términos como “nada”, “agujero”, “degradarse” ¿Por qué estrecho túnel reptaba el tipo?
Yo leí a Sartre en la asignatura de Ética II y me resultó fascinante. Quizá sea culpa mía. He perdido la inocencia. ¿Dónde habré dejado yo la Metafísica de Aristóteles? eh, ¿la habéis visto? la puse ahí, sobre la mesa.
Última Edición: 1 semana 3 días antes por Cris.
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J.P Sartre 1 semana 1 día antes #18240

  • dvillodre1
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Hola Cris:

Ando muy liado redactando un estudio sobre la filosofía primera y dispongo de poco tiempo. Se me acumulan compromisos, como el tema de la modalidad de la Ciencia de la Lógica, es que interesante.

Sobre Sartre, tuvo debates interesantes con otro filósofo francés de su época J. Hyppolite (creo que en youtube hay un debate de ellos tres con un Foucault joven). Sartre fue más famoso que J. Hyppolite por su vinculación al existencialismo, la autoridad de Heidegger en los años `60 etc., mientras que J. Hyppolite fue un hegeliano maestro de toda la vanguardia del pensamiento francés de finales del. S.XX, o reconocido solo por esto.

Sin embargo, los textos de J. Hyppolite sobrevuelan los planteamientos de Sartre. En Lógica y Existencia al hilo de las diferencias entre la proposición/juicio ordinario y el especulativo, va más lejos de ello (más lejos del Prólogo de la Fenomenología del Espíritu donde Hegel comenta estas diferencias) y estudia lo que llama "reflexión" identificando con la actividad del Entendimiento en su sentido trascendental. La idea general es que Kant (y con él toda la modernidad) cuando habla de "pensamiento" lo confunde con la actividad del Entendimiento, del juicio. Para él, la "razón" es solo un entendimiento fuera de lugar (fuera de la experiencia) pero incluso la "inferencia" o razón no es más que un cruce de juicios. Esto parece una tontería pero si nos vamos a los orígenes de la filosofía, en concreto a Aristóteles, esta confusión entre juicios, silogismo y razón no se da. La predicación en Aristóteles, es "decir algo de algo", la "atribución" de un predicado a un sujeto y esto no tiene nada que ver con la filosofía primera. Esto no es la "actividad racional" que llama Nous ni tampoco el silogismo demostrativo. Demostrar en Aristóteles no es actividad racional (noesis) sino solo un método indirecto de "atribuir" o "afirmar algo de algo".

En el libro que comento de J. Hyppolite Lógica y Existencia se estudia la "reflexión" como este modo errático de concebir la actividad de la ciencia típica de la modernidad (heredada de la escolástica). Lo interesante de este estudio es que Hyppolite desentraña estas aporías en que se enredan los modernos cuando tratan de hacer filosofía primera usando los modos de la reflexión. Un típica es la nada en el sentido que la trató Sartre y Heidegger.

Para los griegos, quitando a los sofistas (Gorgias) la nada era una señal de lo equivoco de la actividad del pensamiento cuando éste se separa del Ser-logos. Dice Aristóteles en el De Anima que el conocimiento (entendiendo por tal el conocimiento sensible) esgrime una forma propia que como no proviene del Ser necesariamente la pone el Sujeto. Esto que pone el Sujeto y que no provenía del Ser es "el espacio" de la sofisteria.

Lo que explica magistralmente J. Hyppolite Lógica y Existencia es como la subjetividad "crea" e hipostasia la nada, pues la nada, al igual que el ser separadas del logos son un producto de la reflexión que Hyppolite llama "empírica". Para los griegos no había nada como tampoco el número cero: siempre era necesario que un logos para que fuera, se pudiera pensar y se pudiera decir. El diálogo Parménides de Platón, por ello transforma la nada o no-ser en la alteridad. De la nada que no es la nada de algo no se puede hablar ni pensar sino que el no-ser lo es de algo: no-mesa, no-grande. Dice: no ser grande y no ser pequeño, no significa lo mismo luego el no-ser es algo (será algo indeterminado, dirá después, pero algo).

Entonces queda por explicar "la nada" y es lo que hace Hyppolite. Te copio un pasaje de mi tesis y así abrevio:

El pensamiento empírico, dice J. Hyppolite al respecto, conoce intentando resolver “el compromiso entre la multiplicidad del mundo sensible y la igualdad a sí mismo de sus objetos”. Hyppolite, desde la perspectiva fenomenológica, sitúa en este intento la génesis del Yo subjetivo como lo otro de la cosa percibida. Lo importante de esta génesis es que el Yo como reflexión empírica asumirá para sí la negación y la contradicción, situando en cambio en la cosa los principios opuestos, a saber, la identidad formal y la no-contradicción del Ser: éstos se convertirán en los dos principios subjetivos de la proposición empírica. Pero sigamos el relato de este pensador francés. Percibir, en efecto, es siempre percibir “algo”, “esto” a “aquello”, de manera que toda cosa percibida es positividad: cae sobre los sentidos. Aunque el mundo sensible sea múltiple y diverso, bajo la percepción la igualdad a sí mismo del objeto percibido se mantiene. Quiere Hyppolite decir: el Yo empírico percibe “este” objeto pero si percibe “aquél otro” no deja de ser una nueva positividad. Empíricamente, todo objeto es positividad. Pues bien, partiendo de esta positividad universal de la percepción, la negación entendida como un Otro carente de positividad, como negación inmediata, será atribuida por el Yo a la misma subjetividad: como todo objeto percibido es positividad, reflexiona para sí el Yo, la negación no puede ser más que producto de la misma la conciencia perceptora. He aquí la génesis de la identidad y negación subjetiva identificada con la pura negatividad separada de la positividad. Desde la perspectiva de la experiencia de la propia conciencia, en efecto, la formalización de los Principios de Identidad formal y no-Contradicción tiene lugar cuando aparece la negación al interior de la positividad misma, cuando siguiendo el ejemplo de J. Hyppolite, “el palo que sumerjo en el agua lo percibo recto y quebrado a la vez”, imputando el Yo el error a lo otro de la cosa percibida, es decir, al mismo Yo perceptor . Lo más importante desde el punto de vista de nuestra investigación es que con la formalización de los Principios de Identidad formal y no-Contradicción la percepción se transformará en Entendimiento: será ésta la encargada de elevar el error sensible (la “imposible” contradicción en el Ser) a relación formal de contradicción, asumiendo la reflexión empírica para sí el principio de contradicción y situando en el Ser, en lo Otro de sí, el dominio del Principio de Identidad Formal. El principio de no-contradicción o de identidad formal son, por tanto, una mera construcción del entendimiento.


Lo que dice oscuramente Sartre en la cita que traes es esto mismo. La nada es el descubrimiento de la Conciencia, el espejo donde descubre que ella es la actividad del pensamiento (del pensamiento de la nada). Como el ser solo puede ser positividad (la percepción de algo), la nada descubre a la conciencia que ella misma está detrás de la reflexión. Este es aquél nuevo espacio para la sofisteria.

Lo filosófico no es desplazar la nada al Yo (estadio desde el nos hablan Sartre y Heidegger) sino pensar la nada en el ser. Esto es lo verdaderamente ontológico y es la alteridad o diferencia platónica, no el desvelamiento de lo opuesto al Yo que dice Sartre.

Este descubrimiento del Yo en su oposición al al cosa es importante para la fenomenología, pero no tiene relevancia para la filosofía primera porque la Conciencia que no es actividad racional (Nous) no pertenece a su estudio. Como en la modernidad se confunde la reflexión (Entendimiento) y Razón, las elucubraciones de SartRe y Heidegger pasan por profundas y grandilocuentes pero ellas mismas son la nada que quieren pensar....el juego infantil de la conciencia que se entretiene y descubre en su propia actividad (como hacen exactamente los juegos en la infancia). En la República de la Platón, las matemáticas hacían las veces de estos juegos infantiles que educan el alma para alcanzar después los primeros principios. Por esto decía antes eso del "estadio desde el nos habla Sartre". En los Principios sobre la Filosofía del Derecho , en el agregado al párrafo 15, Hegel comenta algo que contrasta bien el punto de vista maduro del alma con el infantilismo de la sofisteria (de los cachorros que disputan, como también los llama Platón en la República):

El hombre común se cree libre cuando se le permite actuar arbitrariamente, pero en el arbitrio radica precisamente su falta de libertad. Cuando quiero lo racional no actuó como individuo particular, sino según el concepto de lo ético; en una acción ética no me hago valer yo mismo sino la cosa. Cuando el hombre hace algo mal deja aparecer, en general, su particularidad. Lo racional, en cambio, es la ruta por la que todas transitan y nadie se distingue"
.


Pues la nada es una particularidad de la conciencia ;) Le queda todavía madurar y preocuparse de la cosa misma.

Un saludo.
Última Edición: 1 semana 22 horas antes por dvillodre1.
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J.P Sartre 1 semana 22 horas antes #18241

  • dvillodre1
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Hola:

Aprovechando que estoy dentro para corregir alguna faltas en el mensaje anterior y ya me lanzo a plantear algo que planteo después del párrafo que comentaba el capítulo que Jean Hyppolite dedica al estudio de la reflexión empírica en su libro "Lógica y Existencia".

Lo que se lee entre líneas es que lo que Hegel subraya en sus textos como característico del Entendimiento (esto es: la manera en que el Entendimiento piensa o concibe las cosas) tiene como fundamento último la escisión del Sujeto y del objeto y esto es muy cómodo porque le sirve para repartir la parejas de los contrarios que siempre fueron el quebradero de cabeza de la protología. De los pre-socrátricos sabemos que los consideraron principios; de los pitagóricos solo sabemos que los ordenaron en una tabla situando en una columna los que correspondía al Uno y en la otra columna, a lo múltiple.

En Platón por primera vez los contrarios aparecen ya bajo un "relato", que llama Dialéctica: no solo los ordena sino que los estudia como las formas que hacen posible o "practicable" el Ser. Da un paso más allá de Parménides: no solo asume que hay un Ser impracticable y otro practicable sino que indaga las causas de la practicabilidad que llamará, como digo, Ciencia Suprema o Dialéctica. Su tesis es que para ser practicable, el "ser" tiene que reunir los contrarios primeros: unidad/multiplicidad, identidad/diferencia, movimiento/reposo. No hay que ser muy avispado para ver ya a Aristóteles porque estos contrarios serán la Cantidad, la Cualidad y la Ousia.

Los contrarios también están presente en la modernidad, en Kant que los trata al final de la Analítica Trascendental en los llamados "conceptos de la reflexión" y la razón de que los llame así es porque, como explicaba Hyppolite, para Kant la diferencia o la identidad, ser uno o parte de una multiplicidad, materia o forma depende completamente de la reflexión del sujeto porque es producto de una comparación que solo puede hacer el sujeto (su información no pertenece al concepto del objeto es cuestión) . Una mesa es una mesa, pero decir que la mesa es diferente a un zapato no tiene nada que ver con ser mesa, sino que es producto de la reflexión y comparación del sujeto. A "los conceptos de la reflexión" les ocurre lo que a los conceptos modales (posibilidad realidad, necesidad) y es que no añaden nada al concepto de la cosa. Así como ser diferente es ajeno a lo que es una mesa, tampoco el que 100 táleros (o 100 euros) sean reales o posibles añaden ni quitan nada a su concepto.

Pero a lo que iba. Lo que anuncia el comentario de Hyppolite es que el pensamiento que piensa según el entendimiento tiene a huevo repartir los contrarios entre el Sujeto y el objeto , de manera que crea la apariencia de una claridad, orden y exactitud del pensamiento parecida a la matemática pero pagando el precio de engañarse así mismo en un mundo de fantasía. Cree que elude los problemas de la contradicciones del mundo pero lo que hace es sacarlas del mundo sensible para elevarlas y esconderlas en el mundo inteligible como erratas, equívocos o ilusiones de la Razón, como las llamaba Kant.

La cuestión es la siguiente: ¿y si elimináramos la escisión o separación entre el Sujeto y el objeto? ¿Qué pasa entonces con las contradicciones? Porque ya no las podríamos repartir entre el Sujeto y el Objeto, ni sacarlas del mundo sensible ni esconderlas en el inteligible. Se podrán separar en columnas, como hicieron los pitagóricos, pero no atribuir un contrario al Sujeto y el otro al objeto etc., sino que allí donde está un contrario está el otro, como decía Heráclito. El mismo cristianismo y su separación entre el Cielo y la Tierra es culturalmente un producto de esta escisión y por eso pertenece a una cultura donde no se pensaba la contradicción como algo imposible de separar.

Esta cuestión es la que está detrás de la diferencia entre la ciencia griega y la moderna. Nuestra cultura y nuestra ciencia está "cortada" por el patrón de la escisión, la griega no. Y esto alcanza hasta el mismo debate sobre la nada porque "nuestra nada" la concebimos como subjetiva mientras que para los griego la nada, o el no-ser, [i] pertenece al ser[/i].

Un saludo.
Última Edición: 1 semana 22 horas antes por dvillodre1.
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J.P Sartre 1 semana 13 horas antes #18242

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Kant, Hegel, Hyppolite, parece que estudian la realidad desde la razón, no desde lo puramente existencial. Lo existencial es el punto de vista en que el humano mira sumergido en el interior de su vida, es una mirada por dentro. Mientras que la razón y estos otros filósofos como Kant y Hegel analizan mirando desde fuera, como haria un científico, como quien observa una cosa o como quien analiza desde arriba, con la distancia propia de lo racional. Supongo que el lío es que analizar o filosofar lo humano es analizar como cosa, algo que realmente es también sujeto, subjetividad.

Se supone que Sartre hace análisis generalmente existenciales, desde dentro y desde la subjetividad y la vida, por ejemplo así puede decir que el hombre es pura libertad, que el para- sí (la conciencia) es pura libertad. Pues así lo vive el humano en su vida, así lo experimentamos. Sin embargo, al tratar la nada, ya tiene que acudir a la razón, la nada no es una experiencia desde la vida sino para la razón, ya que la razón puede tomarla como concepto.

Para Sartre el ser-en sí carece de conciencia y no es libre, carece de razones incluso. Si quitamos la conciencia, el ser – en sí del mundo se vuelve algo opaco, sin logos según Sartre. O sea como en Kant el orden del mundo lo pone el sujeto. Caen en el mismo error ambos, porque si el mundo no tuviese un orden por sí mismo, se destruiría, colapsaría en sus contradicciones y caos. No existirían las constantes de la física digamos.
Para Sartre preguntar por qué hay ser es una pregunta sin sentido el ser está de más, es gratuito y carece de razones, el ser – en sí carece de razones.

Para Sartre la conciencia nihiliza la realidad, la conciencia es una brecha en el ser – en sí, es la conciencia la que pone el orden porque sabe que esto es una mesa negando que sea ninguna otra cosa, reduciendo todo lo demás a la nada, aplicando la nada. Es una nihilización, la conciencia actúa para él mediante negación y nihilización. Hegel es uno de sus referentes, claro.
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J.P Sartre 1 semana 8 horas antes #18243

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Hola
Dvi: ...La cuestión es la siguiente: ¿y si elimináramos la escisión o separación entre el Sujeto y el objeto? ¿Qué pasa entonces con las contradicciones? Porque ya no las podríamos repartir entre el Sujeto y el Objeto, ni sacarlas del mundo sensible ni esconderlas en el inteligible. Se podrán separar en columnas, como hicieron los pitagóricos, pero no atribuir un contrario al Sujeto y el otro al objeto etc., sino que allí donde está un contrario está el otro, como decía Heráclito. El mismo cristianismo y su separación entre el Cielo y la Tierra es culturalmente un producto de esta escisión y por eso pertenece a una cultura donde no se pensaba la contradicción como algo imposible de separar.

Y ¿Cómo hacemos esto? ¿cómo pensamos "en griego"? La escisión de la que hablas y por la que se cuela nuestra cultura y ciencia ¿tiene que ver con el pensamiento binario? ¿cómo pienso el Ser y su contradicción sin separarlas?
Sartre en "La Crítica de la razón dialéctica" parece ser que se hegelianiza, primero desde Marx , la dialéctica "como lógica viviente de la praxis" luego abandona el marxismo porque ya no es dialéctico y de ello se comenta que dinamiza la dialéctica integrando en ella al individuo, ¿deja en algún momento de separar el objeto del sujeto?
Última Edición: 1 semana 8 horas antes por Cris.
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