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TEMA: Cervantes, Descartes y la Modernidad (Ensayo)

Cervantes, Descartes y la Modernidad (Ensayo) 2 meses 3 semanas antes #12999

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Genial, bravo.... :cheer:
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Cervantes, Descartes y la Modernidad (Ensayo) 2 meses 3 semanas antes #13036

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Hola Jake.

En primer lugar felicitarte aquí expresamente por este ensayo tuyo, tan adornado de rica información como señala Cris. Van algunos comentarios por mi parte sobre el erasmismo cervantino.

Cervantes fue conocido ya en su juventud como poeta desvergonzado. Sin embargo, bajo esta apariencia inicial, los estudios literarios consideran que sirvió a la poesía con el más puro ideal a que pueda servir un ser humano. Esa poesía, que en "El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la mancha" se describe por ejemplo: <<a mi parecer, es como una doncella tierna y de poca edad, y en todo estremo hermosa>>, además de hecha de <<una alquimia de tal virtud que quien la sabe tratar la volverá en oro purísimo de inestimable precio>>. Por todo esto dista mucho de coincidir con la opinión reinante en su época. Pues ya la alquimia con la que la compara, se describía como un intento total, profundo y existencial. Es decir, como bien has señalado tú, la literatura no es para él un funambulismo para consumo público como reprochó siempre a Lope de Vega. Es de hecho la literatura lo que transforma a Alonso Quijano en Don Quijote, como señaló ya en los años cincuenta Américo Castro, que rescató la idea de hombre realmente culto de Cervantes, si bien sobre todo en sentido audidacta. De este modo cayó la imagen romántica del genio lego que culminó con Unamuno.

Acaso pocos han hecho una crítica de la falsa religiosidad tan poderosa como Erasmo en su "Elogio de la locura". Esta obra es sorprendente por su fuerza y corage y siempre me pareció muy sorprendente para la época en que fue escrita. Alrededor de ella veremos girar la literatura de la época y Cervantes conecta con Erasmo inicialmente a través de la biblioteca de López de Hoyos, acaso el más ilustre de los maestros de gramática de la época (Nebrija es anterior en casi un siglo). Erasmo aporta en su crítica anticlerical el espíritu irónico como cauce expresivo para mostrar los distintos niveles de la realidad humana, la realidad de las gentes que tan bien retrata Cervantes. De hecho, es la locura lo que Erasmo resalta como protagonista y narrador de su Elogio, lo cual recoge tan brillantemente nuestro autor.

Esta empresa de juzgar mediante la ironía y especialmente en su Quijote, encuentra síntesis en párrafos del Viaje del Parnaso (IV):
<<Yo he dado en Don Quijote pasatiempo
al pecho melancólico y mohino,
en cualquiera sazón, en todo tiempo>>.

Un saludote.
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Cervantes, Descartes y la Modernidad (Ensayo) 2 meses 3 semanas antes #13047

  • Cris
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Hola Jake, voy a intentar introducir algún aspecto (siempre desde es punto de vista que me has pedido, el filológico) pero con tu permiso, no quiero entrometerme en tu exposición que es muy potente.
Algo que me resulta muy interesante de Cervantes es que es a los 57 años cuando lleva a cabo su peculiar "revolución literaria". Hasta entonces había escrito la Galatea, algunas novelas ejemplares y sus piezas de teatro clásico que no habían sido representadas. En el mundo de las letras se le reconocía un "discreto ingenio" pero la edición del Quijote le encumbra. La acogida fue inmediata. Seis ediciones y traducción a distintas lenguas. 10 años después termina la segunda parte, espoleado por la aparición un año antes del apócrifo de Avellaneda, de la camarilla de Lope de Vega. El segundón bien arropado por su entorno literario se permite increpar a Cervantes en los términos que se manejaban en esa particular disputa que se traían en el ambiente teatral. Disputa en la que nuestro autor había perdido por goleada. Así que, sí, hay un impostor por ahí que se dice ser el Quijote y esto le afecta, le precipita a terminar, llena su narración de alusiones al impostor en el propio texto y hasta le lleva a cambiar de itinerario camino de Barcelona.
El tema, aunque bordeado por algunos por lo tópico del mismo, es la ridiculización y parodia del género literario de los libros de caballería. Ya, muy manido. Sí, que hay otras muchas interpretaciones del texto sobre todo realizadas durante el romanticismo, también, pero así es reconocido por el propio autor, y por Tirso de Molina y más tarde Menéndez Pidal y no es moco de pavo aunque tampoco novedoso. Conocía Cervantes la poesía italiana y por tanto el Poema de Ariosto, escrito un siglo antes, en el que ya se arremete contra este género que llena de falsedades, de inverosimilitud, de mentira las aventuras de caballería. La literatura italiana sigue siendo caladero para elaborar los caracteres de muchos de sus personajes, también la poesía tradicional y el romancero. La génesis de la primera salida se desarrolla en el seno del "Entremés de los romances" y no es falta de originalidad, para Menéndez Pidal sacar el Quijote a partir de un entremés trasluce un enorme esfuerzo creativo. Más influencias, por supuesto esas novelas de caballería que parodia "El Amadis de Gaula", "Tirante el Blanco", Los palmerines... Hasta aquí todo muy trillado pero hablamos de una revolución. En primer lugar es el género del que se vale para llevar a cabo su empresa pues no será la poesía ni la novela corta sino la novela episódica. El recurso es novedoso y efectivo porque de la historia de un loco y sus andanzas se saca un universo de gran riqueza humana, ideológica, de vida y sobre todo derroche de humor. Y es que para sus contemporáneos era un libro de gran comicidad, todo el mundo hablaba de las peripecias del héroe. En la boca de todos se encontraban los nombre de sus personajes... Este género le permite el juego de perspectivas del que hablas mezcladas con invenciones locas. La Locura de Erasmo, subrayada por Ks, la exaltación, es el catalizador de sucesos, de reacciones, de alusiones, intenciones, ideas, problemas... También Cervantes, conocedor, como dices, de Aristóteles atacará duramente la mentira y con la verdad ejemplar como estilete hace de su diana esas historias de caballeros que adolecen de falta de verdad universal. Pero el dinamismo y comicidad de esos dos tipos y el caballo flaco y el burro, le hacen titubear, al final de la primera parte tiene que darse un respiro, algunos creen que pierde el pulso, el caso es que genera otros incidentes, más o menos mezclados con la historia, que para éstos es falta de seguridad o quizá un artificio de novelista, para otros un alarde de recursos y es que se marca una muestra de toda la narrativa de una época con un ejemplo de novela pastoril "Marcela y Crisóstomo", sentimental "Cardenio, Luscinda y Dorotea", psicológica "El curioso impertinente", contemporánea "la historia del cautivo. Este género tan novedoso de la novela tiene inmensas posibilidades para él y le sirve para ejercitarse con desarrollos épicos a ratos, otros líricos, también trágicos y por supuesto cómicos. Pero esa revolución es arrolladora en la segunda parte en la que el genio creador con su derroche cultural y toda su carga ideológica se echa a un lado, porque el protagonista es él, Cervantes, y pese a su vanidad en esta segunda parte se esconde detrás de sus personajes y les deja fluir y todo lo que nos cuenta tiene que ver y va a penetrar en la psicología de los personajes, que ya no son tipos (el gracioso, la sirvienta...) sino individuos definidos, concretos, complejos y será el diálogo entre ellos el que nos muestre sus complejidades psicológicas, sus subjetividades. La obra de pronto es dramatizada. El autor desaparece. Las acotaciones son mínimas. Los problemas no se resuelven con silogismos sino que se perciben en esos pareceres humanos, en sus intercambios y diálogos con los que no se trata de llegar a ninguna certeza. El sujeto, los sujetos y esa compleja red de diálogos en los que cada frase lleva un pensamiento, sin retóricas, pues habla cuando hay que hablar y caya cuando no hay que decir, esa es su modernidad desde ese punto de vista literario ¿acaso no está anunciándonos "al sujeto"?. Esa novela de enorme profundidad psicológica, de caracteres... sería desarrollada con fuerza durante s.XIX, en Francia, en España, en Rusia..., dos siglos después. Ya lo creo que fue moderno en su época.
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Cervantes, Descartes y la Modernidad (Ensayo) 2 meses 3 semanas antes #13048

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Donde "caya" es "calla" :sick: disculpad
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Cervantes, Descartes y la Modernidad (Ensayo) 2 meses 2 semanas antes #13080

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Muy bueno tu ensayo.
El Quijote nunca pasa de moda. Yo me he vuelto quijotesco y donde Alonso veia ejércitos yo veo rebaños. Ayer observe desde mi perspectiva un rebaño de ovejas depositando sus heces en las calles de una importante urbe europea.
Todo es perspectiva.
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Cervantes, Descartes y la Modernidad (Ensayo) 2 meses 1 semana antes #13142

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Pero Lázaro es un pícaro. Es un pecador arrepentido y escarmentado que cuenta su vida en primera persona con un fin moralizante. Sancho no es un pícaro. La picaresca de Cervantes la hallamos en Novelas ejemplares como La pícara Justina o El coloquio de los perros. Sancho y Don Pablos o Lázaro tienen de común el realismo, el vivir a lo práctico o el desengaño y si Alonso es un héroe DESENGAÑADO,Sancho es un antihéroe desengañado también como cuando es nombrado gobernador de una ínsula.
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