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TEMA: Una de mitos

Una de mitos 10 meses 1 semana antes #16680

  • Ksetram
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Hola Dvillodre.

Dvillodre
La mezcla de los zapatos y bufandas de un Scheliermeier, Heidegger, Nietzsche o Bergson viene de Kant: éste mismo limita la Filosofía para dejar espacio a la Teología solo que Scheliermeier, Heidegger, Nietzsche o Bergson, receptores de la secularización de la modernidad, ponen el arte allí donde la escolástica puso a Fe.

Creo que cuando los románticos o estos filósofos que nombras toman el arte como conocimiento, la diferencia con la Fe, es que la Fe escolástica es un presupuesto. Mientras que la forma en que toman el arte esos otros pensadores que nombras, es una experiencia.
Creo que el paradigma de esto es Platón, el conocimiento como “liberación” (caverna), o como “elevación del sujeto” (El Banquete), no como estructuración racional de la realidad. Sino la verdad como experiencia.

Por eso no creo que venga de Kant. Es que no hablan de un conocimiento desde lo sensible, sino de un conocimiento desde la vivencia, que no es para nada lo mismo. Por ejemplo, el héroe realiza su viaje mitológico y cuando vuelve nuevamente al inicio, a su tierra natal, todo es distinto. Porque él mismo y su consciencia es lo que ha cambiado. Por eso ese otro saber al que se refieren esos autores que nombras no es el saber kantiano de lo sensible sino justo lo contrario. Se trata de un desplazamiento de la consciencia, de un auparse la consciencia para no ser consciencia común. Los románticos no hablan de la consciencia común.

Es que la consciencia y la experiencia son conocimiento, pero no está claro cómo expresar eso. Por eso esta gente en cierto modo, los románticos y Nietzsche como no tenían otro modo de expresarlo, llamaron a este conocimiento existencial, “arte”. Me parece una pobre manera de llamarlo pero no tenían otra cosa. En cambio al hablar de la consciencia como hacen Hegel o Husserl creo que la cosa sí que toca suelo, mostrando que no sólo la razón sino que la consciencia, aunque apenas sepamos explicarlo más que con metáforas, también posee su propio modo de conocimiento. La razón en cambio ve desde fuera, no es conocimiento integrado en el sujeto, es un instrumento, como llevar una brújula para ayudarse.

Dvillodre
Aristóteles y Hegel juegan en otra liga. Aquí surge de nuevo el principio que se hizo valer en el hilo del feminismo: se trata de nuevo de pensar desde la diferencia, no desde la exclusión o dominación de un Uno que subordina todo lo demás (el arte, la teología o la filosofía, dominando a las demás). Si existe la diferencia o las cosas son diferentes es porque la diferencia es y si es ésta es algo por sí: quiero decir: las diferencias no son "errores" del Ser sino que son el Ser mismo. Así para Aristóteles o Hegel, en efecto, la Teología es una arbitrariedad: si "es" es por algo: es una tercera forma de saber que tampoco es inferior ni superior a las otras dos sino más oportuna y pertinente si se recurre a la función alegórica del lenguaje, a mitad de camino entre el concepto y la sensibilidad (los mitos, por ejemplo, que tienen virtudes propias de las que carecen el arte y la filosofía). El arte y los mitos ganan en completud lo que pierden en rigurosidad.

La capacidad de aproximación a la verdad tomada simplemente como razón y capacidad para mostrar el esquema de las cosas, definiendo tanto lo común como las diferencias, es simple razón, no elevación de la consciencia. No parte de la transformación del sujeto sino de su simple razón.
Hegel nos muestra: la propia autoconsciencia del Espíritu posee un progreso en la comprensión. Es decir, un saber propio de la consciencia, no sólo de la razón. Ese saber de la consciencia, sobre eso te pregunto y a eso apunto.

Después la razón lo explicita en conceptos, pone sobre la mesa racionalmente este aprendizaje ejercido por la autoconsciencia del Espíritu al desplegarse. En Hegel el Espíritu que se pierde en el mundo para ir volviendo sobre sí mismo de nuevo y encontrarse, es una experiencia, o sea, un conocimiento que aún no ha sido ordenado por la razón. La estructura misma del mundo la halla entonces la razón. Más aún, la estructura misma del mundo para Hegel no es esa experiencia del Espíritu, sino la razón especulativa que la explica, que muestra sus mecanismos, que muestra las causas y modos globales en que la consciencia ha aprendido en su experiencia. Pero es que eso es sólo un esquema de las cosas para ponerlas en conceptos, no puede abarcar al aprendizaje de la consciencia ni substituirlo, y por fortuna tampoco Hegel lo pretende. Porque él dice que cada momento del proceso es necesario y no puede ser substituido por un momento posterior. La razón cuadricula la realidad, es como una red que coge los peces y se le escapa el agua. En cambio la consciencia, la experiencia, sí es conocimiento que mezcla sujeto y objeto, ya no es un simple observador sino algo que realmente "aprehende" el objeto al mezclarse y perderse junto con él.

Un saludo.
Última Edición: 10 meses 1 semana antes por Ksetram.
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